Aceite del motor: compruebe periódicamente el nivel y la calidad del aceite; Reemplace el aceite del motor y el filtro de aceite según lo programado.
Refrigerante: Verifique el nivel del líquido y el punto de congelación; prevenir la escasez de agua, fugas e incrustaciones.
Sistema de combustible: Mantenga limpia la tubería de combustible, drene el agua y los sedimentos con regularidad y utilice combustible diésel calificado.
Batería: Verifique el voltaje y las conexiones de los terminales; mantener una potencia suficiente, libre de oxidación y holgura.
Filtro de aire: límpielo o reemplácelo de manera oportuna para evitar el bloqueo de la admisión y el desgaste del motor.
Disipación de calor: elimine el polvo y la suciedad del aceite del radiador para garantizar una buena ventilación y disipación de calor.
Ejecución de prueba sin carga: realice una operación breve sin carga semanalmente para verificar si hay ruidos anormales, fugas de aceite, fugas de agua y fugas eléctricas.
Sellado de tuberías: Inspeccione las tuberías de combustible, las tuberías de agua y los tubos de escape para detectar fugas y holguras.